Hechas con plantas de interior resistentes. Envío gratis y el día en Madrid. Repartos en horario de mañana y tarde. Pedidos online, por teléfono o WhatsApp.
Las cestas de plantas más comunes, disponibles para la venta en la mayor parte de floristerías se dividen en cuatro grupos:
De aspecto muy colorido y homogéneo, destacan por estar confeccionadas con el mismo tipo de plantas en distintos grados de floración; o sea con las flores más abiertas o cerradas.
Son un bloque de color que destaca como elemento decorativo en cualquier espacio. Están hechas con cyclamen, azaleas, primulas, begonias, pensamientos, kalanchoes, margaritas, campánulas, etc.
Se han de conservar en espacios muy bien iluminados y frescos. Una vez que hayan perdido la flor lo ideal es transplantarlas en macetas individuales y colocarlas en terrazas, jardines o balcones.
Su principal desventaja es que estás cestas, una vez terminada la floración, son poco llamativas y vistosas
Son las más resistentes si la queremos utilizar para decorar zonas y espacios de interior, tanto en nuestro hogar como en la oficina o lugar de trabajo.
Se hacen utilizando plantas de interior que tengan similares necesidades de luz, agua y humedad. Están hechas con plantas con de hojas llamativas y vistosas que se colocan en forma de pirámide, las más altas detrás. En la base se suelen utilizar plantas con flores para dar un toque de color.
Es aconsejables, tras unos meses, transplantar todas las plantas individualmente. La gran ventaja de estos centros es que una vez terminada la floración de aquellas que la tengan, el resto, las de exóticas y llamativas hojas, seguirán dándole un aire decorativo y elegante al centro.
Estas composiciones suelen estar hechas con: Calatheas, Spatifilium, arecas, chamadoreas, pequeñas kentias, dracaenas, dieffenbachias, croton, marantas, etc, todas ellas plantas verdes con poca flor o sin flor. Para añadir una pincelada de color se usan las violetas del cabo, los kalanchoes, tillandsia cyanea, guzmanias, etc.
Como su nombre indica son centros hechos para decorar terrazas, cenadores, pérgolas, balcones y terrazas. Todos están hechos con plantas de exterior.
Las más utilizadas para confeccionar estos conjuntos son: Hortensias, acebos, violas o pensamientos, cyclamen, crisantemos, gerberas, girasoles, cupressus, lavanda, romero, tomillo, etc.
Aconsejamos, pasados unos meses, transplantar todos lo ejemplares en macetas individuales o en tierra directamente. No se pueden emplazar en interiores, durarían muy poco tiempo.
Se han puesto de moda en los últimos años. Son conjuntos en los que se mezclan cactus, suculentas y crasas. Aunque pueden hacerse con solo un tipo de ellas.
Son muy resistentes, requieren poco mantenimiento y son ideales tanto para interior como para exterior. Aguanta condiciones de poca luz aunque lo ideal sería exponerlas en sitios con mucha luz, incluso luz solar directa.
Con el paso del tiempo, cada ejemplar habrá alcanzado un tamaño diferente, será hora de hacer transplantes para que cada planta tenga su espacio vital.
En estos centros se utilizan: Cereus, opuntias, euphorbias, conophytum, huernias, dyckias, astrophytum, echeverias, rhipsalis, etc.
Se utilizan cestas, canastas, centros de cerámica, plástico, metal, etc. recubiertos, generalmente con un plástico que impida que el agua o la tierra se filtre al exterior, sobre todo en las de mimbre, ratan, y materiales similares.
Se coloca una capa de sustrato en el fondo del recipiente, y se introducen las plantas, a las que previamente les habremos quitado la maceta. Colocamos el conjunto a nuestro gusto, combinando colores, alturas, formas y texturas. Finalmente rellenamos con sustrato lo espacios vacíos y compactamos todo para que las plantas no se muevan.